martes, 5 de marzo de 2013

Volver a sentir


Charlamos con César Andino, cantante y líder de Cabezones, que nos cuenta sus orígenes como músico, los momentos difíciles que tuvo que afrontar y esta nueva etapa de su banda.


¿Cómo comenzaste con la música?

Siempre en la escuela cantaba en los actos y en las clases de música. A medida que fui creciendo fui tomándolo más en serio y cuando formé Cabezones ya me puse de lleno a estudiar. No lo hice al principio, pero luego de un par de experiencias malogradas decidí estudiar e imponer un estilo. Esa fue mi idea y mi motivación.

En el contexto en que surge Cabezones ¿cómo era la escena del rock?

La escena estaba divida entre música pesada y no tan pesada, digamos. Nosotros estábamos en el medio: demasiado suave para ser pesado y demasiado pesado para ser pop. Debido a eso nos costó mucho hacernos de nuestro público. Con el correr del tiempo la gente entendió nuestra propuesta y la aceptó.

¿Sentís que se avanzó en algún sentido, que hay más posibilidades ahora para los músicos, en cuanto a recursos y lugares para tocar?

Yo creo que antes de “Cromañón” había muchas más posibilidades. Había más under en Buenos Aires y en el resto de las provincias. Nosotros tocamos por todo el país y luego de ese incidente muchos lugares cerraron y comenzó a hacerse más difícil tocar. Es casi imposible.



Con “Jardín de extremidad” alcanzaron la cima. ¿Cómo viviste ese momento?

Fue hermoso ver el sacrificio que hicimos para llegar a poder tocar con mucha gente y que el disco tenga esa calidad sonora. Creo que cada uno de nosotros alcanzó el punto más alto en cuanto a música. Nos preparamos mucho y sabíamos que ese disco iba a ser un quiebre. El primer corte nos llevó a otro lado más popular dentro de lo que era la banda y estuvimos en todos los medios. Fue una sensación de cumplir con los objetivos planeados.

¿El accidente creés que llegó en tu mejor momento artístico?

Sin dudas…

¿Y qué te motivó para seguir adelante?

Creo que es lo único que más o menos hago bien en esta vida. Me considero un buen padre y un buen cantante. Es mi profesión y a pesar de que todo se hizo cuesta arriba los desafíos siempre fueron mi meta, así que no vi ningún problema de comenzar de nuevo. Sólo estaba limitado en lo físico pero mentalmente me gustó el desafío.



¿Cómo fue reencontrarte con la música, resurgir Cabezones y volver a los escenarios?

Muy difícil. Del 2008 al 2011 fueron los peores años de mi vida y la verdad que la banda no estaba buena. Muchas idas y vueltas y sobre todo mi capacidad había disminuido notablemente. Pero sabía que podía sobreponerme a lo que me sucedía e iba a volver a sentir y a demostrar que la banda está buena. Supe que tenía grandes canciones.

¿El disco nuevo marca una nueva etapa? ¿En qué se diferencia con los anteriores?

Es un disco hecho en Santa Fe y la verdad que me pone feliz porque es un disco de retorno, de vuelta, así que tiene mucho de eso. No puedo decirte si es diferente o similar, sólo que es un disco de Cabezones, algo que no sucedía hace tiempo.



¿Qué proyectos tenés vos y Cabezones a futuro?

Tengo muchos shows por delante. Tocamos mucho en vivo. Gracias a Dios tenemos grandes desafíos por delante y además el sello nos esta apoyando a full. Eso me hace bien. Estamos en los principales festivales y tocamos en lugares hermosos. La banda suena muy bien y gracias a Dios estoy cantando muy bien. Eso también me hace feliz.


Sabiendo que sos cliente de FAMUSIC, ¿cuál es el vínculo y qué relación tenés con los locales?

Los dueños de FA son músicos y son amigos con los que nos cruzamos muchas veces, no sólo en los escenarios sino en la vida. Me gustaba mucho la banda dark que tenían los hermanos Adamo y toque con Fer en un proyecto que teníamos y que quedó inconcluso, aunque siempre tengo ganas de reflotarlo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario