miércoles, 14 de agosto de 2013

El sano virus de ser baterista

Nicolás Méndez habla sobre su carrera como músico en todas sus aristas: es baterista de Virus, tiene su proyecto solista, da clases y editó el libro "Entrenamiento creativo para batería". 


¿Cómo y cuándo comenzaste a tocar la batería?

 Empecé a los 15, pero hasta los 20 no quise tomar clases, lo cual fue una estupidez.

¿Qué músicos motivaron que elijas ese instrumento?

Gustavo Rowek, que por esa época ensayaba en el garage de casa con mi hermano mayor, Augusto. Tenían una banda de heavy metal que me rompía la cabeza. La bata quedaba en casa y yo a veces me sentaba un ratito sin permiso.


¿Cuándo decidiste dedicarte a la enseñanza?

A los 22, creo. Empecé a pegar carteles de clases de batería por la calle mientras trabajaba de operador técnico en una FM. Cuando llegué a tener  10 alumnos, renuncié a la radio. Siempre me gustó dar clases.

¿Cómo surgió la idea de publicar tu libro "Entrenamiento creativo para batería"?

Surgió porque necesitaba ordenar y compartir con otros ejercicios e ideas que venía estudiando y practicando. Fue una experiencia muy buena, porque el libro va con un cd con todos los ejercicios grabados, así que grabé uno por uno todos los ejercicios. Y además conté con la valiosa colaboración de más de diez bajistas que se coparon y grabaron bases tremendas junto con los ejercicios. Participaron bajistas grosos: Matías Méndez, Hernán Jacinto (que es pianista y tecladista, pero me grabó unos bajos Moog), Ariel Naón, Fósforo García, el Pollo Fuertes, Martín Santillán, Mariano Escudero, Nicolás Courreges, Daniel Baños, Franco Fontanarrosa y Ezequiel Kronenberg. Tiene en este sentido un parecido con el libro de Fernando Martínez, “Funk Grooves”, porque en los dos se puede silenciar la batería y usar las bases de bajo para tocar arriba.


¿Creés que los jóvenes que están surgiendo en la música, y puntualmente en la batería, destacan mucho más cuestiones técnicas que años atrás?

No sé, puede ser... Creo que siempre hubo bateros jóvenes muy talentosos y muy fuertes técnicamente. Por suerte, eso en este país nunca faltó.

¿Qué aspectos creés que son fundamentales para poder crecer y tener versatilidad en el instrumento?

Yo nada más puedo decirte lo que a mí me rinde, que es tocar todos los días unas cuantas horas. Desde hace un tiempo estoy tratando de desarrollar lo más posible ciertas cosas que me salen más o menos naturalmente. Eso creo que es muy importante: prestar atención mientras improviso cualquier cosa y detectar las ideas o los enfoques que me salen más o menos naturalmente, y, una vez detectados, valorarlos, porque pasa mucho que lo ajeno tienta más y parece más interesante, quizás porque resulta más sorprendente, un poco como lo que nos pasa cuando no valoramos la música de nuestra región, cuando por mirar demasiado hacia afuera nos olvidamos de lo bueno que podemos dar nosotros. También trato de escuchar de todo. Y me junto con otros bateristas a zapar y a practicar cosas difíciles.


¿Cómo se dio tu entrada a Virus?

Gracias a Ariel Naón, bajista de Virus desde hace más de 10 años y gran amigo. Él me contó que buscaban batero, allá por 2009, creo. Me pidió que me aprendiera 2 temas para una audición que iban a hacer. Fue una experiencia increíble. Eran 2 temazos: Pronta Entrega y Destino Circular. Estuve una o dos semanas tocándolos sin descanso para agarrarles bien la onda. Yo tocaba con “Zanahoria” en ese momento, y con “Zanahoria” los tempos eran siempre más lentos y apacibles, más tirando al soul y al reggae, casi sin toms, sin el frenesí y el vértigo que tienen las canciones de Virus. Me acuerdo que a la audición llevé mi bata, para estar cómodo, de maniático que soy a veces.

¿Creés que aún hoy Virus sigue influenciando músicos como en sus comienzos?
Creo que hay mucho para aprender de lo que tocó Mario Serra en los discos de Virus. Hay un tema que se llama “Bandas Chantas” que no se puede creer lo que tocaba, verdaderamente revolucionario. Se zarpó, es otro tema que me mata lo que hace en el estribillo con el hi-hat. “Tontos de lenta evolución” y “Wadu wadu” también me parecen mortales, y difíciles de hacerlos sonar como en el disco original. Es una banda con muchos pero muchos temas, además, creo que va a seguir ejerciendo influencia durante un largo tiempo.


Contame cómo surge tu disco solista y cómo es gestar las canciones desde la batería.

Yo hice antes “Cactus”, que es un disco bastante deforme. Y en el disco de “Piel de Tortuga” los temas los compuse yo. Así que más o menos venía preparado. Lo nuevo nuevo fue animarme a cantar. Me costó mucho. Pero las canciones nacieron desde la viola, no desde la batería.

¿Qué set estás usando actualmente para tocar?

Con Virus uso una Gretsch New Classic con bombo de 20´´, toms de 12´´ y 14´´ y tacho de 14´´ x 6,5´´. Platos tengo un crash Istanbul Emirhan de 19´´, un Hi-hat Zildjian Custom Session de 14´´, un ride Zildjian Constantinople de 22´´ y un crash de 17´´ Zildjian K custom.


¿Qué proyectos tenés a futuro?

Componer música nueva y tocar en vivo un poco de todo lo que vengo haciendo... Y un libro nuevo, pero cuando sea el momento.


Piel de Tortuga:
 http://youtu.be/x9CacIcSk_Y

 Cactus:
 http://youtu.be/UURLKZPVkKU

 Zanahoria:
 http://youtu.be/8bc_ScEa23M

 Videos actuales de batería solamente:
 http://youtu.be/Xtt10vIyEHQ
 http://youtu.be/YaX0H9I8-ic

 Salida al Mar:
 http://youtu.be/YcAkXBChFa8



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