viernes, 13 de diciembre de 2013

La Columna de Daniel Leonetti: Audio y Producción Musical


¡Hola a todos!  Damos por inaugurado en nuestro Blog este nuevo espacio de información y consultas referido a la Grabación y Producción Musical, principalmente aquellos vinculados con la filosofía del “Fatto in Casa”. (HomeStudio que le dicen).

Vamos a tratar de ir ordenados sin lograrlo, con lo cual comenzaremos por un tema de interés general de todos los músicos.

Acondicionando nuestros espacios acústicos

A lo largo de mis años de experiencia como músico, productor, y manager de un estudio propio que me tocó construir, tuve que recopilar un montón de información, (útil y no tanto), referida al tratamiento acústico conveniente para cada caso en cuestión, visto sobre todo desde la perspectiva muy común de la realidad del músico argentino. (Léase: no tenemos un mango y tampoco lo queremos gastar).
La frase “El dinero no hace la felicidad, (pero como ayuda)”, se aplica ampliamente en este rubro, y como ejemplo puedo citar a un ex alumno y colega que a la hora de construir su propio estudio hace ya unos años, se inclinó por contratar a una firma extranjera tan prestigiosa como cara, para descubrir más penosamente que tarde que los u$s30.000 que había gastado solo en la  insonorización no eran ni cerca tan efectivos como la performance de otros estudios como el mío. El análisis posterior nos dejó claro que esa suma era en realidad principalmente la ganancia de la empresa, y que de haber gastado unos u$s 30.000 más para, por ejemplo, hacer un buen piso flotante, hubiera quedado de maravilla.
El dinero es de gran utilidad y el conocimiento de cómo gastarlo adecuadamente, también.

Cazadores de mitos

Hablando del conocimiento que es adecuado, vamos a aclarar una confusión muy común que he podido percibir recurrentemente entre alumnos, e incluso profesionales del medio, que puede resumirse en mezclar el concepto de Insonorización con el de Acustización. (Es como la diferencia entre un TP y un PT).
 El clásico razonamiento de colocar lana de vidrio en las paredes para que nuestra vecina no se queje, o las pintorescas “cajas de huevo” de las antiguas salas de ensayo, no dejan de mostrar lo arraigadas que pueden estar algunas creencias una vez formadas.
Se han llegado a hacer estudios para demostrar que la utilidad de estos elementos para la Insonorización solo será efectivo en cantidades industriales y por lo tanto, económicamente inviable.

Insonorización

La función de la Insonorización es la de la atenuar el intercambio de energía acústica entre el interior y el exterior de un recinto.
Si tenemos una Sala de Ensayo nos ayudará a evitar que gran parte de las vibraciones del interior se propaguen hacia afuera, mientras que si tenemos una Sala de Grabación, nos interesará además evitar que también se cuelen del exterior al interior de la misma.
Las dos piernas en donde se apoya el concepto general de la Isonorización, son:

Estanqueidad: El recinto en cuestión debería ser un “submarino” en el cual no debe haber ni la más mínima abertura entre exterior e interior. Ni siquiera el orificio de una cerradura. En este punto es obvio el tratamiento de puertas y ventanas, así como también de la “pecera” si la hubiera, las ventilaciones y sobre todo las aparentemente inocentes cañerías y cajas de instalaciones eléctricas y de audio.

Y en el otro rincón tenemos a…

La Masa: Nos estamos refiriendo a interponer la mayor cantidad de materia posible entre interior y exterior, distribuída de una manera conveniente.

La  cadena será tan débil como su eslabón más débil, y nuestro primer objetivo será igualar los sectores “débiles”, (por ejemplo puertas, ventanas, pecera), con las paredes, que generalmente tienen un mayor nivel de aislación acústica. A partir de ahí, será útil mantener el nivel del incremento de la aislación en forma pareja.

Transformer

 Existe un principio físico, el de la conservación de la energía, que nos impide deshacernos de la energía acústica. Sencillamente no podemos hacer desaparecer el sonido. Solo podemos transformarlo en energía mecánica y calórica. Para eso necesitamos “cansarlo” haciéndolo atravesar  y mover la mayor cantidad de masa que nos sea posible.


Un kilo de plomo y un kilo de plumas…

Pesan lo mismo y tendrán por lo tanto la misma masa, aunque un volumen o tamaño muy diferente.
Excepto por algunos detalles no relevantes en este momento, podemos considerar que aislarán acústicamente de la misma manera, aunque ocupando un espacio (y un costo), muy diferente.
Esa es la razón por la cual, la lana de vidrio no es un material adecuado para aislar, (sí para acustizar como veremos más adelante), ya que para lograr el mismo nivel de aislación que por ejemplo el Sonic Barrier, (tan recomendable como costoso), deberíamos colocar tal cantidad que terminaríamos  achicando nuestra sala, (y nuestros bolsillos).
Hablando de plomo, Charly García tenía una pared de su histórica sala de ensayo que lindaba con un vecino meticuloso, cubierta de una fina capa de plomo que además de ser uno de los elementos más masivos, tiene, como veremos, la ventaja de que es blando. Más allá de que el plomo es venenoso, hay hoy en día otras alternativas caras, (aunque no tanto como el plomo), que dan un buen resultado.

Grande y blanda

Aparte de la cantidad de masa, es también importante su dureza. Al contrario de lo que la lógica sugiere, de dos materiales con el mismo peso específico, en líneas generales será mejor aquel que sea más blando, ya que sobre él se transformará más energía acústica en vibraciones.
Un material excelente para la aislación en cuanto a su relación costo/beneficio es la membrana asfáltica en rollo.
Un rollo de membrana asfáltica de 4mm de espesor pesa 35kg, cubre 10m2, (1mx10m), y vale alrededor de $150. Es relativamente pesada, y muy útil para formar parte de un piso flotante, recubrir paredes o mejor aún, formar parte de una puerta hecha para la ocasión.

Una alternativa muy eficiente de aislación acústica en donde puede utilizarse este material es  reemplazando las puertas comunes por una confeccionada mediante un armazón de caño de hierro cuadrado de 40x40mm, (se le puede adosar dos caños transversales para mejorar la estructura), al que se le atornilla o suelda una plancha de hierro de 2mm de espesor  que hace de tapa. Puesta provisoriamente sobre el piso, la idea es recubrir toda su superficie interna (costados incluídos), con una o dos capas de membrana asfáltica, (se queda adherida por si misma), cuidando que no quede ninguna superficie por cubrir,  para luego rellenar el interior de la puerta con una mezcla de cemento e Isocret, (son como bolitas de telgopor). Por último sellamos la puerta con la otra tapa de hierro previamente recubierta en su lado interno con una o dos capas de membrana asfáltica.
Antiguamente se solía rellenar con arena o cemento, lo cual lo hace mucho mas masivo y efectivo, pero esto convierte a la puerta en un elemento tan pesado que requiere de un sistema de bisagras especiales, además de dificultar mucho el armado para sostener su propio peso.
El sistema antes mencionado tiene una muy buena relación de practicidad, costo y beneficio.

Próximamente hablaremos de la confección de algunos tipos de piso flotante, que son otra parte del secreto de Insonorizar un recinto acústico en forma económica.

4856-9562
153-025-9562


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